jueves, 8 de marzo de 2012

TIENE EL AMOR UN SECRETO




Tiene el amor una sentencia firmada
que guarda el secreto de la madre,
porque no existe una de sus miradas
que no merezca un beso.
Como ángel blanco se desliza
en sublime cántico celestial,
esculpiendo con sus dedos
eterna música de amor.

Fue el primer rostro que vimos
al nacer, el primer beso,
la estrella de nuestras noches
alumbrando nuestros miedos,
Es la guardiana incansable que llena
de luz nuestros sueños,
fragancia que impregna de ternura
nuestro ser hasta el fin de sus días.
Si miramos hacia atrás,
vemos sus manos acariciando
los pétalos de las flores que brotan
en su presencia y cuando se va,
la llevamos dentro para siempre.

Y tan bello es su oficio
que el amor la eligió entre el rocío
y la dotó de elixir exquisito
que se esparce gota a gota
hasta el final de su existencia.

Elena Sánchez Brun
sábado 25 de febrero de 2012
Novedad Colección Poesía: "Universo de estrellas", de Elena Sánchez Brun

Los versos de este libro muestran una poesía sincera,
descarnada, que va adquiriendo una dimensión distinta,
un descubrimiento personal, un nacimiento hacia
inquietudes sociales y espirituales. Su intención no es
otra que la de tratar de llegar al lector, profundizar en su
corazón y pensamiento interno, hacerle refl exionar e
incluso soñar. En algunos casos, el lector podrá sentirse
identifi cado; en otros, identi cará a personas de su
alrededor.


Elena Sánchez Brun trabaja en la actualidad ayudando en la
integración de niños con minusvalías y necesidades educativas
especiales. Siempre que quiere evadirse se sumerge en la
poesía, donde ya ha ganado varios premios con poemas
como Mariposas rojas, Sueños de África o Entre dos mundos,
todos ellos incluidos en este poemario.

1ª edición: Logroño, Siníndice, febrero de 2012.
Autora: Elena Sánchez Brun

martes, 6 de marzo de 2012


MUJER DE PORCELANA

Te deslizas entre las calles,
donde paseas tu esbelta figura
haciendo que todos se vuelvan
a mirarte, irradias color y aroma
a madreselva. Has dejado ya lejos
tus sueños de niña y vives forjada
enteramente en tu propia persona.
Finísimas uñas de nácar se lucen
entre tus dedos, que cuidan
con pulcritud tu piel de seda.
Frágil y bella, desfilas cuan muñeca
que fácilmente puede ser quebrada
en tu mundo de pasarela.

Largo pelo de sirena embriagadora,
que adorna con tus vestidos
meticulosamente seleccionados.
Ojos seductores, cuerpo de sirena
y estrictas exigencias que te impones
para no perder tu belleza.
Quieres ser entre todas, la más bella,
para no ser olvidada y sentirte amada.
Pero olvidas que el tiempo pasa
sin tener en cuenta tus sacrificios.

Te regalas en tu grandiosidad,
en ser la más ardiente.
Eres quimera de fantasía de muchos,
sublime deseo de madrugadas,
valquiria que resplandece entre las estelas
que perfilan tus anhelos.
Pero vives sola con el aroma de tu aliento.
Olvidas que el amor verdadero
es la aceptación de lo que se es.
Que otras alegran la vida
con sus palabras, con su sonrisa.
Eres mujer de porcelana,
sueño sin realidades,
adorno en pretensiones imaginarias,
e inalcanzable reflejo de muchos.
Te has convertido en flor sin aroma,
en resplandor desvanecido.
Se endureció tu pecho, para sobrevivir
entre las amapolas marchitas.
Tu carne se transformó
para ser mujer de porcelana.

Elena Sánchez

domingo, 4 de marzo de 2012


UN MOMENTO

Segundo a segundo transcurre el tiempo,
entre ocaso de eclipse rojo
que transforma en noche la luz del día.
Yace la hierba bajo el árbol
y el ocaso se hace noche.
El cielo llora en gris ceremonia
cubriendo el verde valle
que cubre los mundos.
Y las gacelas corretean
recelosas de lo que puede ocurrir.
Todavía la vida huele a esperanza,
todavía el mar huele a sal
y las aves vacilantes llegan
y se posan en la verja de la soledad.
Llueve en los prados,
porque el cielo derramó sus soledades,
dejando que las nubes esperen
y sellen su melancolía.
¡No llores mundo!
El corazón no duele,
porque es el alma quien se hiere
y aunque las gaviotas se vayan
del mar de mi esperanza,
todavía quedará un momento
para el olvido.

Elena Sánchez Brun

sábado, 10 de diciembre de 2011


MI ANGEL

Te he visto de nuevo,
como un encuentro presagiado
en los años del olvido,
como la presencia del cofre
guardado entre los recuerdos,
como los pétalos marchitos, escondidos
entre las páginas
del libro de mis nostalgias.

Atrapada en este cuerpo, me veo,
con el arpón clavado entre mis carnes,
con el cuchillo que punzó mi corazón
y dejó la herida para siempre…
Me quedó la huella de tu paso,
el vuelo que remontaste
a pesar de mi tristeza.
Cambiaste mi vida y la mirada de mis ojos
que llevan tu presencia
día a día, como el ángel
que me acompaña, que me guía,
que ilumina mis desdichas.

Espero el encuentro
del que me preparo cada instante,
como efímero momento de partida.
Espero el jardín de tu sonrisa,
el silencio absoluto que envuelve
cada poro de mi existencia,
el suave palpitar de mi corazón fatigado
que va desprendiendo pedazos
en cada momento que el reloj avanza.
Siento el suave tacto de tus manos
el perfume de las rosas más hermosas
y la cálida luz que irradia tu etéreo cuerpo.

Eres el ángel que espera el canto
de mi último suspiro, el ramo de aromas
que ilumina mis miedos, el velero que aguarda
su partida con los ángeles que lloran
y se llevan los sueños olvidados.
La dulce espera del mañana,
el alma que habla con sus ojos
y besa con sus lágrimas
como el agua que cubre lo imposible.
Mi amor presagia, el reencuentro
en mi viaje hacia tu cielo.
Todos los derechos reservados - Elena Sánchez

miércoles, 30 de noviembre de 2011

EL ARBOL DE LA VIDA


EL ARBOL DE LA VIDA

Si el amor de Dios es argumento,
que se esparzan mis cenizas
sobre los campos y en los altos riscos
se oiga la canción de una poeta
que dejó marchar sus heridas profundas
por el ancho mundo para cerrar
esas cicatrices de la nostalgia.
Que se abran de par en par las puertas
y se esfumen los despojos de mi alma
y el triste canto del ruiseñor
confunda el sonido del viento
contrastado en el mar intenso
porque se cayeron todas las hojas
del árbol de la vida.

Mi reflejo quedará por siempre
sobre las aguas del océano,
océano del amor, que inventó
un día las semillas de la esperanza.
El árbol desnudo perdurará
por los siglos, velará el paso
de las generaciones venideras,
y será testigo de la vida que prosigue
su camino hacia el infinito.
Elena Sánchez

lunes, 21 de noviembre de 2011


DIAMANTES EN EL CIELO
Anclado a su recuerdo vives,
porque se marchó dejando estelas en tu corazón
que dejaron malheridas tus ilusiones.
Su barco zarpó a otro rumbo
erosionando tus emociones, tus alegrías.
Intentas arrancarle a tu soledad
el aire respirado en la triste estancia
donde dejó ausentes sus sentimientos.

No quiero que llores,
deja que tu vuelo remonte,
deja el llanto para cuando esté todo perdido.
Abre las puertas al mundo, que espera
minuto a minuto tu olvido
porque si crees que la vida te ganó la batalla,
grítale al viento y espera.
Espera que el tiempo borre lo que parece imborrable,
espera que la luna cante su canción meciéndote
entre sus brazos para matar tu soledad.

El cielo donde nacen tus sueños te está esperando.
No mires más al vacío de tu casa, abre tu ventana
y deja entrar la paloma mensajera que Dios te envía,
pero no llores más y sumérgete en las aguas
que durante siglos limpiaron las horas oscuras.
Te pareces a mi alma, que busca los presentimientos
de los días que vendrán, días de sol
y en tu silencio se agruparán las estrellas
formando diamantes en el cielo.

E.S.B.