domingo, 1 de julio de 2012


SUÉÑAME

Mírame, en mis ojos se ocultan leyendas
impresas por la luz de las estrellas.
En tus más profundos pensamientos
sumerjo mis arrecifes cristalinos
abrazo tu alma entre mis brazos
te entrego la vid de mi dulce vino.

Ámame, soy ninfa de tus sueños ocultos
servil doncella europea, viajera
de piel nívea y esencia mediterránea
portadora de mil y un aromas.
Te espero en mi palacio secreto
entre los confines de tus fragancias.

Suéñame, seré fiel compañera...
seductora con destellos de luna.
Recorreré caminos y cruzaré mares
derramaré mi sangre española
allá, donde tu sol amanezca
entre los senderos de tus nostalgias.

Te amaré a través de los tiempos
dejando mi huella en tus labios
sembrando de flores tus jardines
y me llevarás siempre contigo
por lo siglos de los siglos
hasta el final de tus días.

Elena Sánchez -España-

lunes, 25 de junio de 2012


VIEJA EUROPA

Cuna de culturas, flor mediterránea
Europa, viajera furtiva, tesorera de enigmas
fenicia y luchadora hasta la médula.
Confluyes entre esfinges misteriosas
guardianas de tesoros enterrados.
Gritas con tu voz desesperada
desplegando tus alas hacia el mundo
que empapa con su lluvia tus sembrados.

Eres viejo reino de monarcas
Europa griega, romana, íbera
vikinga, celta, germana…
eres todo y no eres ya nada
solo maltrecho cobijo anhelado
dirigido por capitanes sin brújula
rebaño de comerciantes usureros
navegantes de barcos sin rumbo.

Encallado está tu puerto en tierra de nadie
te meces como reina desplomada
sumergida en estanques vacíos.
Tus antiguos ídolos de santuarios
percusores de ritos sagrados
llenarían con sus lágrimas tus lagos
abrazarían con sus alas el aire exhalado
esculpiendo sueños entre las nubes.

Se escuchan los cánticos de tus pueblos
vencidos entre las sombras de los árboles.
Yaces sobre la Tierra, rendida y escondida
como pájaro malherido entre despojos.
No eres más que anhelo efímero
añoranza que busca otro camino.
No queda de ti más que nombre
lluvia, mar y desaliento.

Elena Sánchez -España



viernes, 22 de junio de 2012


NO LLORARÁN ESTOS OJOS

No llorarán estos ojos pardos
porque hoy eligieron ser libres
para dejar de ser fetiche de las formas.
Donarán su brillo a las estrellas
lanzando su destello a las montañas
que abrazarán la danza del viento
en horas abrigadas con diamantes.

No llorarán más estos ojos
porque serán ofrendas a la Tierra
que observan fulgurantes luces de los astros
para honrarse con la fe de la memoria.
Dejarán que se abran las conciencias
que la energía vital se engrandezca
para ser eco fiel de la luna
y escuchar su música melodiosa.

Desplegarán sus crisálidas plateadas
para remontar su vuelo a llamaradas
y eclipsar el universo en un instante
como cósmica luz entre las sombras.
No derramarán ya más lágrimas
no serán corteza de más normas
reinarán como monarcas de mi senda
para llenar de ramas los rosales.

Elena Sánchez - España

lunes, 18 de junio de 2012




MENTIRAS

Palabras encadenadas en los más nobles corazones
repletos de deseos cenicientos.
Mentiras, regalos de hipócritas.
Surgen como el silencio de la noche
viajando a través de caminos pedregosos
enturbian el raciocinio humano
y marcan en relojes sus campanadas
como insignia  que nadie encuentra.

Mentiras, dagas afiladas
justicieras de la sangre de los dioses
celadoras de ocultos ojos que en sueños
envuelven conciencias calladas.
Reciben tantos nombres que olvidamos
que todo es ficción pura.
Las creamos como parte de la vida
y alimentamos sus mortales ponzoñas.

Mentiras, reinas de avaricia
amigas infieles de voluntades ajenas
regalan sonrisas para convertirlas en lágrimas
incumplen promesas arropadas por heridas.
Callan ecos de esperanza
entre brumas perseguidas por deseos
esclavos en las horas de la historia
que beben de la copa de nuestra vida.

Amigas de nuestra conciencia ensuciada
germinan como sortilegios entre templos.
Se quedan a vivir en nuestro regazo
y cuando descubrimos su morada
el sol se oculta en nuestras viñas.
Mentiras, piadosas y homicidas
palabras ensangrentadas en nuestra memoria
siempre llegan cuando menos son esperadas.

Elena Sánchez -