LUCHANDO POR LA VIDA
Un espermatozoide ha logrado llegar a un óvulo y fecundarlo. En pocos minutos, una nueva vida empezará a desarrollarse. A las pocas horas, esa célula empezará a dividirse hasta formar una mórula., que irá cambiando de forma. Empezarán a formarse el corazón y los pulmones, posteriormente, se formará el tubo neural, que dará lugar al cerebro y la médula espinal. A los 25 días de la fecundación, el corazón ya estará formado y comenzará a latir.
A las ocho semanas, se forman los esbozos de los ojos, nariz, orejas y oídos. Aparecen las manos y los pies. Desaparecen las reminiscencias de nuestros ancestros como la cola. Comienzan las etapas iniciales de la placenta.
Poco a poco irá formándose un nuevo ser humano, por lo que si a los pocos días ya hay un corazón latiendo, eso significa, que independientemente de la forma que tenga, ya es un ser vivo, llamado como se le quiera llamar: “feto”, no dejando de ser ya humano. Dejando al margen los aspectos éticos o religiosos, no cabe ninguna duda y sobran las explicaciones, todo es pura biología. Por lo tanto, ¿de dónde surgen tantas dudas en cuanto a que si el feto a las pocas semanas es o no es lo que nos quieren decir? .
Entramos en un controvertido debate sobre si ese embrión, hasta cierta etapa de su formación, puede ser eliminado o no. Cada uno somos responsables de nuestros actos y tenemos la facultad de elegir libremente si nos interesa que esa vida continúe , pero yo me pregunto si somos realmente capaces de poder decidir sobre ello. El análisis de si es justo o no, tal vez, no esté del todo en nuestras manos. ¿Por qué se quiere hacer entender otra cosa?. Queremos transformar en poco valioso, lo que realmente lo es. Si la eutanasia es vista desde muchos puntos de vista como una forma de acelerar o crear la muerte a un ser que no puede decidir por sí mismo, el aborto también lo es. La diferencia está en el medio donde se encuentra ese ser. Ambos están en este mundo, uno de ellos en un vientre materno y el otro no.
El hombre posee el tesoro más valioso que existe, superando el valor de todos los diamantes de la Tierra juntos. ¿Qué derecho tiene alguien a decidir si otro individuo merece la vida o no?.
Cuando una mujer, es sometida simplemente a una biopsia en el útero, las molestias que conlleva ese momento son notorias. El someterse a un aborto, con la consiguiente manipulación del útero, debe ser algo terrible de describir. Las molestias y el dolor, deben ser terribles. ¿Es posible que una niña “o jovencita” de dieciséis años, pueda ser sometida a tal aberración, sin que sus padres puedan opinar al respecto?. Si la misma muchacha, necesita abrir una cuenta de ahorro, es necesaria la firma de uno de sus progenitores. Lo mismo ocurre para ser sometida a cualquier tratamiento médico que requiera cierta delicadeza. También lo necesitará para hacerse un tatuaje o piercing. Una persona que tenga un mínimo de cordura, no plantearía tal despropósito. Las consecuencias físicas y sobre todo psicológicas que le van a acontecer en el futuro, van a ser huellas difíciles de borrar en su vida.
El mundo está lleno de diversidad: diversidad de culturas, de lenguas, de razas…Todos no somos iguales, ni debemos serlo. Parece que hemos creado una sociedad en el que sólo tienen derecho a vivir los que son casi perfectos, los que no tienen ningún problema genético, defecto físico o psíquico. Todo lo que no es como queremos que sea, con libertad, puede ser eliminado del mapa. La evolución humana, ha sufrido un retroceso mental. Cuanto más avanzados y libres queremos ser, por otro lado, menos humanos somos. Protegemos a las especies en extinción, sin embargo nos rechazamos los unos a los otros, no dándonos cuenta de que lo que hacemos es despreciarnos a nosotros mismos.
Observo un mundo en el que sólo se mira la fachada, el tener y el parecer. Está de moda el no creer en nada. El que se preocupa de los demás, es tachado de tonto e ingenuo y es fruto de las burlas de aquellos que se consideran mejor. Además, será sometido a engaños y estafas, para dejarlo totalmente hundido, cuanto más le fastidien, mejor estarán ellos.
A mi me gusta la vida, el luchar por ella, el dejar que las cosas sucedan como tienen que suceder. Respeto totalmente a lo que cada uno hace o quiere hacer, siempre que no ponga en peligro a nadie. También respeto si una mujer decide abortar, ella es libre. Pero que tenga en cuenta que no nos cuentan toda la verdad, Nos esconden aquello que no quieren que se sepa, por conveniencia. Y eso de que el feto, antes de las doce semanas, sólo es sangre, es un cuento chino, sino que se lo pregunte a cualquier licenciado en medicina, de los cuales, muchos, muchos se van a hacer objetores de conciencia…
martes, 14 de abril de 2009
viernes, 27 de febrero de 2009
Mi vida
MI VIDA
Mi vida tiene forma de sendero,
de camino y de corazón tardío,
ilusión y esperanza insatisfecha
donde ya nunca surge el mundo entero.
Mi vida tiene ya olor a rosas,
y a mañanas y noches de verano,
fluyendo mi vocación de profeta,
que corona sus decepciones vanas.
Mi vida es sueño que presagia,
bajo la palabra dulce del mañana
mientras el tiempo, inexorable, avanza.
Mi vida es un susurro que suplica
cuando siente nostalgia, cuando aclama
un poco de amor que necesita.
Mi vida tiene forma de sendero,
de camino y de corazón tardío,
ilusión y esperanza insatisfecha
donde ya nunca surge el mundo entero.
Mi vida tiene ya olor a rosas,
y a mañanas y noches de verano,
fluyendo mi vocación de profeta,
que corona sus decepciones vanas.
Mi vida es sueño que presagia,
bajo la palabra dulce del mañana
mientras el tiempo, inexorable, avanza.
Mi vida es un susurro que suplica
cuando siente nostalgia, cuando aclama
un poco de amor que necesita.
jueves, 12 de febrero de 2009
Dedicado a mis padres
CUANDO YA NO ESTECuando yo me marche, alegre o triste,
resignada a susurrar la materia,
a dejar mi recuerdo, mis pertenencias,
no me llores ni me retengas.
Un sólo sentimiento me acongoja
y es haber preguntado el gran secreto:
el por qué, el para qué...
soñar y sentir para luego partir.
Ya no recelo, ya no pregunto,
cerraré los ojos y partiré.
No me retengas, no me solloces.
La resignación manará esperanza.
La mariposa fluye del capullo
para volar cuan cielo azul.
Otras mariposas volarán
dejando sus capullos reposar.
No me llores, no me lleves flores.
Una vida a otra vida retoma.
Una semilla asoma un nuevo fruto,
igual que el cielo y el mar se besan.
La paloma siempre vuelve a su nido.
Velaré tus pasos, tu sueño, tu olvido
y mi mano estará esperándote
en tu partida hacia mi cielo.
No me solloces, no me implores,
no guardes mis pertenencias, entrégalas,
déjalas partir con quien las necesite.
Parte la esencia, el corazón perdura.
resignada a susurrar la materia,
a dejar mi recuerdo, mis pertenencias,
no me llores ni me retengas.
Un sólo sentimiento me acongoja
y es haber preguntado el gran secreto:
el por qué, el para qué...
soñar y sentir para luego partir.
Ya no recelo, ya no pregunto,
cerraré los ojos y partiré.
No me retengas, no me solloces.
La resignación manará esperanza.
La mariposa fluye del capullo
para volar cuan cielo azul.
Otras mariposas volarán
dejando sus capullos reposar.
No me llores, no me lleves flores.
Una vida a otra vida retoma.
Una semilla asoma un nuevo fruto,
igual que el cielo y el mar se besan.
La paloma siempre vuelve a su nido.
Velaré tus pasos, tu sueño, tu olvido
y mi mano estará esperándote
en tu partida hacia mi cielo.
No me solloces, no me implores,
no guardes mis pertenencias, entrégalas,
déjalas partir con quien las necesite.
Parte la esencia, el corazón perdura.
martes, 6 de enero de 2009
¿Cómo transformar nuestra vida?
En el momento que nacemos, llegamos a un mundo material que es desconocido para nosotros. Al principio no somos conscientes de nuestra propia existencia, pero conforme vamos creciendo, nos vamos haciendo más protagonistas de nosotros mismos. Somos cuidados y educados por nuestros padres y ni ellos mismos saben qué nos deparará la vida. Lo que está claro es nuestro destino final: el morir. Somos un conjunto de células biológicas que no son capaces de perdurar por siempre, por lo que nos guste o no, está claro nuestro destino.
La conciencia O consciencia, es el conocimiento que tiene uno mismo de si mismo y su entorno. Otras definiciones serían: propiedad del espíritu de conocerse como sujeto de sus atributos, o el estado cognitivo no-abstracto que permite la interactuación, interpretación y asociación con los estímulos externos denominados realidad.
Está demostrado científicamente que animales pertenecientes a otras especies diferentes a la nuestra (homo sapiens) también tienen conciencia de sí mismos. El ser humano tiene conciencia sensitiva y conciencia abstracta, aúnque también el pensamiento abstracto se presenta en animales de otras especies.
La conciencia crea todo lo que desea. Vivimos en un amplio abanico de posibilidades de los que la conciencia elige. Nuestra vida, por tanto, está llena de constantes elecciones, las cuales están marcadas por nuestros propios sentidos. Algunas de estas elecciones se realizan de forma espontánea, otras, constituyen una difícil elección. Así que si todo depende de nuestra conciencia, en alguna medida, y si como seres biológicos estamos formado de materia, la materia tiene energía y según la energía que apliquemos, podemos transformar tanto la materia como muchas otras cosas, como por ejemplo: los sentimientos. La explicación es que toda la energía vibra y toda esta frecuencia vibratoria se ve afectada dependiendo de la conciencia que tengamos de ello. Para que haya un cambio, debemos transformar esa frecuencia vibratoria en una frecuencia más alta y se producirá un cambio positivo en nuestra realidad, afectando a nuestra vida. Debemos de cambiar nuestro estado de conciencia haciendo uso de nuestro pensamiento. Aunque lo desconocemos, somos capaces de modificar nuestra realidad con el poder de nuestra mente. El secreto está en descubir cómo.
EL PODER DE LAS PALABRAS
Las palabras son la manifestación acústica de un pensamiento, un sentimiento o una emoción, por lo que se convierten en una vibración. El poder de las mismas, dependerá de esas emociones o pensamientos. Se es lo que se dice. Si decimos palabras hermosas, acabaremos teniendo cosas hermosas a nuestro alrededor. Si decimos palabras negativas o nefastas, todo a nuestro alrededor es negativo. Es decir, si albermos sentimientos de rencor, envidia y odio, no sólo esos pensamientos se manifiestan en palabras de maldad, sino que afecta a su vida personal y a todo lo de su alrededor.
Basándonos en la premisa que sostiene que las palabras son la manifestación acústica de los pensamientos, las emociones y los sentimientos, las mismas generarán una frecuencia vibratoria tal que afectará el agua de todo organismo, y recordemos que el ser humano está compuesto por un 75% de agua. Entonces es evidente que una palabra puede afectar nuestro propio cuerpo en su dimensión física. La transformación física se logra mediante la repetición constante o frente a la exposición continua de palabras debilitadoras, conduciéndonos a la enfermedad. La gente se pregunta repetidas veces por qué se siente mal y por qué se enferma. Hoy es sabido que prácticamente todas las enfermedades son la manifestación en la realidad física de un estado de conciencia de determinada frecuencia vibratoria
La realidad que vivimos es un estado proporcional a todo lo que sentimos y expresamos y debemos verdaderamente tratar de cambiar esa realidad. Uno se pregunta por qué existe tan catastrofismo mundial y se pregunta y responde a si mismo, que quizás podamos ser en parte causantes de algunos de esos hechos o quizás, no hemos tenido nada que ver con esas guerras y hambrunas que asolan muchas poblaciones mundiales. Pero el sólo hecho de vivir impasibles, de no tratar de frenar uno a uno de nosotros con nuestro pequeño grano de arena una sóla de esas acciones, hace que en alguna medida seamos también culpables. Quién no se pregunta del por que´de esas subidas inconmesurables del precio de la vivienda, de las que tal vez se protestó, pero nadie hizo nada. O por qué continúa la guerra en Israel o Irak. Por qué en algunos países orientales, los niños son abandonados en habitáculos oscuros, dejados morir de inanición. El por qué de esta crisis mundial y tantísimos asuntos de los que muchos de nosotros nos seguimos preguntando. Por humildes que nos sintamos, por faltos de cultura o de fuerzas, tenemos la capacidad suficiente para cambiarlo. Cambiando uno mismo, cambia a los de su alrededor y todos unidos en unísono podemos formar una mayoría con fuerza suficiente para transformar el mundo.
Si nuestros pensamientos son capaces de transformar el agua, imagínate que puede hacer con nosotros mismos. Imagínate con la capacidad para cambiar todo lo que está sucediendo. Imagínate un mundo más justo y equitativo. Imagínate....
La conciencia O consciencia, es el conocimiento que tiene uno mismo de si mismo y su entorno. Otras definiciones serían: propiedad del espíritu de conocerse como sujeto de sus atributos, o el estado cognitivo no-abstracto que permite la interactuación, interpretación y asociación con los estímulos externos denominados realidad.
Está demostrado científicamente que animales pertenecientes a otras especies diferentes a la nuestra (homo sapiens) también tienen conciencia de sí mismos. El ser humano tiene conciencia sensitiva y conciencia abstracta, aúnque también el pensamiento abstracto se presenta en animales de otras especies.
La conciencia crea todo lo que desea. Vivimos en un amplio abanico de posibilidades de los que la conciencia elige. Nuestra vida, por tanto, está llena de constantes elecciones, las cuales están marcadas por nuestros propios sentidos. Algunas de estas elecciones se realizan de forma espontánea, otras, constituyen una difícil elección. Así que si todo depende de nuestra conciencia, en alguna medida, y si como seres biológicos estamos formado de materia, la materia tiene energía y según la energía que apliquemos, podemos transformar tanto la materia como muchas otras cosas, como por ejemplo: los sentimientos. La explicación es que toda la energía vibra y toda esta frecuencia vibratoria se ve afectada dependiendo de la conciencia que tengamos de ello. Para que haya un cambio, debemos transformar esa frecuencia vibratoria en una frecuencia más alta y se producirá un cambio positivo en nuestra realidad, afectando a nuestra vida. Debemos de cambiar nuestro estado de conciencia haciendo uso de nuestro pensamiento. Aunque lo desconocemos, somos capaces de modificar nuestra realidad con el poder de nuestra mente. El secreto está en descubir cómo.
EL PODER DE LAS PALABRAS
Las palabras son la manifestación acústica de un pensamiento, un sentimiento o una emoción, por lo que se convierten en una vibración. El poder de las mismas, dependerá de esas emociones o pensamientos. Se es lo que se dice. Si decimos palabras hermosas, acabaremos teniendo cosas hermosas a nuestro alrededor. Si decimos palabras negativas o nefastas, todo a nuestro alrededor es negativo. Es decir, si albermos sentimientos de rencor, envidia y odio, no sólo esos pensamientos se manifiestan en palabras de maldad, sino que afecta a su vida personal y a todo lo de su alrededor.
Basándonos en la premisa que sostiene que las palabras son la manifestación acústica de los pensamientos, las emociones y los sentimientos, las mismas generarán una frecuencia vibratoria tal que afectará el agua de todo organismo, y recordemos que el ser humano está compuesto por un 75% de agua. Entonces es evidente que una palabra puede afectar nuestro propio cuerpo en su dimensión física. La transformación física se logra mediante la repetición constante o frente a la exposición continua de palabras debilitadoras, conduciéndonos a la enfermedad. La gente se pregunta repetidas veces por qué se siente mal y por qué se enferma. Hoy es sabido que prácticamente todas las enfermedades son la manifestación en la realidad física de un estado de conciencia de determinada frecuencia vibratoria
La realidad que vivimos es un estado proporcional a todo lo que sentimos y expresamos y debemos verdaderamente tratar de cambiar esa realidad. Uno se pregunta por qué existe tan catastrofismo mundial y se pregunta y responde a si mismo, que quizás podamos ser en parte causantes de algunos de esos hechos o quizás, no hemos tenido nada que ver con esas guerras y hambrunas que asolan muchas poblaciones mundiales. Pero el sólo hecho de vivir impasibles, de no tratar de frenar uno a uno de nosotros con nuestro pequeño grano de arena una sóla de esas acciones, hace que en alguna medida seamos también culpables. Quién no se pregunta del por que´de esas subidas inconmesurables del precio de la vivienda, de las que tal vez se protestó, pero nadie hizo nada. O por qué continúa la guerra en Israel o Irak. Por qué en algunos países orientales, los niños son abandonados en habitáculos oscuros, dejados morir de inanición. El por qué de esta crisis mundial y tantísimos asuntos de los que muchos de nosotros nos seguimos preguntando. Por humildes que nos sintamos, por faltos de cultura o de fuerzas, tenemos la capacidad suficiente para cambiarlo. Cambiando uno mismo, cambia a los de su alrededor y todos unidos en unísono podemos formar una mayoría con fuerza suficiente para transformar el mundo.
Si nuestros pensamientos son capaces de transformar el agua, imagínate que puede hacer con nosotros mismos. Imagínate con la capacidad para cambiar todo lo que está sucediendo. Imagínate un mundo más justo y equitativo. Imagínate....
sábado, 4 de octubre de 2008
La montaña blanca de Simón
Recuerdo a un muchacho que un día quiso ser alguien .Su sueño era el crear historias. De niño, sus relatos eran los mejores del colegio y sus historias llenaban los rincones soñados de más de una persona que lo escuchaba. No pudo estudiar aquello que quiso estudiar, no pudo seguir con sus cuentos, porque sus padres decidieron por él. Decidieron que aprendiese un oficio para poder trabajar lo antes posible. Simón era el benjamín de seis hermanos. Cuando él nació, algunos de sus hermanos ya se estaban preparando para realizar el Servicio Militar, por lo que la noticia, por un lado, llenó de alegría el hogar, pero por otro, no fue bien digerida.
Simón fue creciendo con los mimos que normalmente recibe siempre el más pequeño de una familia. Sus hermanos se marcharon fuera del hogar a trabajar, algunos de ellos, fuera del pueblo.
Damián, era el más empático de los hermanos y el que más amor profesaba a Simón. Cuando Simón era niño, siempre se sentaba en las rodillas de Damián que mirándole a los ojos, decía leer historias maravillosas que dejaban boquiabierto al niño. Así fue creciendo esa unión y ese sueño inalcanzable de Simón. Pero Damián, un día marchó al extranjero. Transcurrido el tiempo, el muchacho comenzó a trabajar. Durante unos años estuvo trabajando para otro de sus hermanos, el cual, durante ese tiempo nunca reconoció los esfuerzos del muchacho, es más, incluso lo tuvo sin legalizar.
Pasó el tiempo y Simón se casó. Le tocó vivir en una época de crisis económica, en la que tuvo que luchar mucho para mantenerse en los empleos y poder sacar a su familia adelante. Pero siempre tenía presente a su madre, por encima de todo, siempre su madre era la musa angelical de sus pensamientos. Llegó un tiempo en el que siempre la defendía a capa y espada de las desavenencias de sus otros hermanos con ella. Lo que más le apenaba a Simón era ver la cara de tristeza de su madre cuando recordaba a su hermano mayor, en los últimos años no la llamaba, no iba a verla, no daba noticias de ningún tipo. La madre sentía una gran pena, no sabía cuál era el motivo de esa indiferencia de su hijo mayor y dejó pasar el tiempo. Los mayores esfuerzos de ella eran los de mantener a la familia unida, cosa que no veía posible. Simón no era igualmente considerado por todos los hermanos, siempre se le dejaba de lado a la hora de dar las opiniones. Se le seguía considerando un niño a pesar de que se había convertido en una persona adulta e inteligente, pero no era bien valorado. Su sinceridad, su lucha ante la injusticia, su indiferencia hacia el materialismo egoísta, le hacían ser diferente a sus hermanos, por lo que sus opiniones no eran bien consideradas. Cuando su madre murió, es cuando el hermano mayor empezó a dar señales de vida. Nadie supo nunca el motivo de su ausencia, pero Simón recordaba a su madre, preguntándose si ella tenía algo que ver con esa indiferencia.
Los hermanos medianos estaban muy unidos entre sí y vivían sólo pensando en que el centro de toda la familia estaba en ellos y los demás tenían que hacer y acatar todo lo que ellos decidían, cosa que también hizo que el resto de los hermanos sólo se centrasen en ellos y fuesen olvidándose de Simón.
Pasaron los años y Simón fue siendo olvidado por sus hermanos. Algunos venían de visita a ver a su padre ya anciano, pasaban delante de la casa de Simón, pero nunca iban a verle. El hermano empresario que había amasado una enorme fortuna, empezó a atravesar problemas económicos. Su mala administración y vida por encima de sus posibilidades habían hecho que toda su fortuna se dilapidase. El hermano mayor, sufrió una terrible enfermedad, de la que tuvo que ser sometido a varias operaciones.
Sin embargo Simón era muy querido en su trabajo y en todos los lugares que él frecuentaba. Tenía muchos amigos. Sus amigos y compañeros lo valoraban por su sinceridad, honradez, sentido de la justicia y honestidad, pero no era valorado por su familia. Pasó nuevamente el tiempo y todos los hermanos se olvidaron de Simón. El pasó de ser una persona alegre, feliz y optimista a convertirse en un hombre triste, pesimista y con baja autoestima. Esto le hizo caer en una terrible enfermedad...
La historia de Simón se parece a muchas historias. Hay personas que son queridas por todos menos por su propia familia. No tiene por qué haber un motivo aparente, pero nos hace pensar que el egoísmo y egocentrismo humano permite que sucedan estas cosas. Simón se sentía menospreciado por algunos de sus hermanos. Era su forma de ser quizás la que le hacía ser distinto a los demás. Cuando una persona no piensa como una mayoría o no actúa como un grupo de personas quiere que actúe es apartado. El grupo no es consciente del daño que están haciendo, pero lo están haciendo. Unos, por su indiferencia, otros por su afán de avaricia y otros porque quieren acaparar todo el centro de atención, a costa de los demás. Imaginaos que hubiese habido una gran fortuna que heredar de los padres, ¿qué hubiera sucedido con Simón?. En los eventos familiares, era sentado en una mesa aparte de sus hermanos. En las comidas, algunos de ellos, no le dirigían la palabra. ¿Era un complot colectivo para destruirle?. ¿Se había sentido alguno de ellos aludido cuando Simón defendía a su madre? ¿Consideraban que era un "rácano" porque teniendo más poder adquisitivo que algunos de sus hermanos, vivía con más humildad?. ¿Lo consideraban un "bicho raro" porque no llevaba ropa de marca ni usaba colonia de 100 E?. ¿O lo consideraban un impertinente cuando decía lo mal que se sentía ante tales desprecios?. No sé cómo termina la historia, porque la historia todavía sigue, pero sí que supe que todos los hermanos de Simón también empezaron a enfermar.
Todo el mundo debería mirar primero a su alrededor, después en su propio interior. Los errores que se puedan cometer en el pasado, quizás si los hubo en el caso de Simón, deben de ser comentados para aclarar las diferencias y luego ser olvidados. En esta historia, todos eran incapaces de comunicarse con Simón, sólo lo evitaban, como si fuese un garbanzo negro que molesta. Cuando hay falta de comunicación es porque las personas viven tan confundidas, que han entrado en un laberinto del que no saben salir. No quieren afrontar sus propias debilidades porque les hacen daño. Es mejor apartar al que trata de comunicarse, oír ciertas verdades hacen sentir mal. El mundo vive lleno de Simones y lleno de hermanos de Simón y qué vergúenza nos hace sentir que podemos cualquiera ser protagonista de tal historia.
Simón fue creciendo con los mimos que normalmente recibe siempre el más pequeño de una familia. Sus hermanos se marcharon fuera del hogar a trabajar, algunos de ellos, fuera del pueblo.
Damián, era el más empático de los hermanos y el que más amor profesaba a Simón. Cuando Simón era niño, siempre se sentaba en las rodillas de Damián que mirándole a los ojos, decía leer historias maravillosas que dejaban boquiabierto al niño. Así fue creciendo esa unión y ese sueño inalcanzable de Simón. Pero Damián, un día marchó al extranjero. Transcurrido el tiempo, el muchacho comenzó a trabajar. Durante unos años estuvo trabajando para otro de sus hermanos, el cual, durante ese tiempo nunca reconoció los esfuerzos del muchacho, es más, incluso lo tuvo sin legalizar.
Pasó el tiempo y Simón se casó. Le tocó vivir en una época de crisis económica, en la que tuvo que luchar mucho para mantenerse en los empleos y poder sacar a su familia adelante. Pero siempre tenía presente a su madre, por encima de todo, siempre su madre era la musa angelical de sus pensamientos. Llegó un tiempo en el que siempre la defendía a capa y espada de las desavenencias de sus otros hermanos con ella. Lo que más le apenaba a Simón era ver la cara de tristeza de su madre cuando recordaba a su hermano mayor, en los últimos años no la llamaba, no iba a verla, no daba noticias de ningún tipo. La madre sentía una gran pena, no sabía cuál era el motivo de esa indiferencia de su hijo mayor y dejó pasar el tiempo. Los mayores esfuerzos de ella eran los de mantener a la familia unida, cosa que no veía posible. Simón no era igualmente considerado por todos los hermanos, siempre se le dejaba de lado a la hora de dar las opiniones. Se le seguía considerando un niño a pesar de que se había convertido en una persona adulta e inteligente, pero no era bien valorado. Su sinceridad, su lucha ante la injusticia, su indiferencia hacia el materialismo egoísta, le hacían ser diferente a sus hermanos, por lo que sus opiniones no eran bien consideradas. Cuando su madre murió, es cuando el hermano mayor empezó a dar señales de vida. Nadie supo nunca el motivo de su ausencia, pero Simón recordaba a su madre, preguntándose si ella tenía algo que ver con esa indiferencia.
Los hermanos medianos estaban muy unidos entre sí y vivían sólo pensando en que el centro de toda la familia estaba en ellos y los demás tenían que hacer y acatar todo lo que ellos decidían, cosa que también hizo que el resto de los hermanos sólo se centrasen en ellos y fuesen olvidándose de Simón.
Pasaron los años y Simón fue siendo olvidado por sus hermanos. Algunos venían de visita a ver a su padre ya anciano, pasaban delante de la casa de Simón, pero nunca iban a verle. El hermano empresario que había amasado una enorme fortuna, empezó a atravesar problemas económicos. Su mala administración y vida por encima de sus posibilidades habían hecho que toda su fortuna se dilapidase. El hermano mayor, sufrió una terrible enfermedad, de la que tuvo que ser sometido a varias operaciones.
Sin embargo Simón era muy querido en su trabajo y en todos los lugares que él frecuentaba. Tenía muchos amigos. Sus amigos y compañeros lo valoraban por su sinceridad, honradez, sentido de la justicia y honestidad, pero no era valorado por su familia. Pasó nuevamente el tiempo y todos los hermanos se olvidaron de Simón. El pasó de ser una persona alegre, feliz y optimista a convertirse en un hombre triste, pesimista y con baja autoestima. Esto le hizo caer en una terrible enfermedad...
La historia de Simón se parece a muchas historias. Hay personas que son queridas por todos menos por su propia familia. No tiene por qué haber un motivo aparente, pero nos hace pensar que el egoísmo y egocentrismo humano permite que sucedan estas cosas. Simón se sentía menospreciado por algunos de sus hermanos. Era su forma de ser quizás la que le hacía ser distinto a los demás. Cuando una persona no piensa como una mayoría o no actúa como un grupo de personas quiere que actúe es apartado. El grupo no es consciente del daño que están haciendo, pero lo están haciendo. Unos, por su indiferencia, otros por su afán de avaricia y otros porque quieren acaparar todo el centro de atención, a costa de los demás. Imaginaos que hubiese habido una gran fortuna que heredar de los padres, ¿qué hubiera sucedido con Simón?. En los eventos familiares, era sentado en una mesa aparte de sus hermanos. En las comidas, algunos de ellos, no le dirigían la palabra. ¿Era un complot colectivo para destruirle?. ¿Se había sentido alguno de ellos aludido cuando Simón defendía a su madre? ¿Consideraban que era un "rácano" porque teniendo más poder adquisitivo que algunos de sus hermanos, vivía con más humildad?. ¿Lo consideraban un "bicho raro" porque no llevaba ropa de marca ni usaba colonia de 100 E?. ¿O lo consideraban un impertinente cuando decía lo mal que se sentía ante tales desprecios?. No sé cómo termina la historia, porque la historia todavía sigue, pero sí que supe que todos los hermanos de Simón también empezaron a enfermar.
Todo el mundo debería mirar primero a su alrededor, después en su propio interior. Los errores que se puedan cometer en el pasado, quizás si los hubo en el caso de Simón, deben de ser comentados para aclarar las diferencias y luego ser olvidados. En esta historia, todos eran incapaces de comunicarse con Simón, sólo lo evitaban, como si fuese un garbanzo negro que molesta. Cuando hay falta de comunicación es porque las personas viven tan confundidas, que han entrado en un laberinto del que no saben salir. No quieren afrontar sus propias debilidades porque les hacen daño. Es mejor apartar al que trata de comunicarse, oír ciertas verdades hacen sentir mal. El mundo vive lleno de Simones y lleno de hermanos de Simón y qué vergúenza nos hace sentir que podemos cualquiera ser protagonista de tal historia.
martes, 19 de agosto de 2008
Los niños
Los niños son el reflejo de nuestros propios espejos. Si son educados con esmero, amor y constancia, resultan niños seguros e inteligentes. Aunque en la sociedad que hoy en día nos está tocando vivr, en la que vamos siempre deprisa, es muy difícil poder compaginarlo todo. Nos preocupamos más de conseguir ese dinero para poder pagar la hipoteca y llegar a final de mes y nos olvidamos que ahí están esos pequeños reclamando nuestra atención. Muchas veces caemos en el error de decirles a todo que sí, con la idea de que nos dejen un poco más tranquilos, ya que se ponen pesados y no nos dejan terminar esa tarea que tiene que ser realizada para el día siguiente. También pensamos que no somos buenos padres si les negamos algunas de esas cosas que resulta que el amiguito del colegio tiene. Pero no sabemos la situación de ese amiguito, quizás sus padres lo colman de cosas materiales para llenar ese vacío "espiritual" que no saben llenar porque nunca están donde tienen que estar. Nos olvidamos de reflexionar y darnos cuenta de que estamos creando una especie cada vez más extendida: los monstruos del consumo.
Si nos detenemos a pensar fríamente, podemos darnos claramente cuenta de cuán aberrante resulta tener que dejar a un niño de cuatro meses en una guardería. Imaginemos si el niño a esa edad fuese capaz de tener conciencia de ello y decírnoslo, no seríamos capaces de hacerlo. Tampoco resulta razonable que el niño haga una travesura y que le riamos la gracia, diciendo lo gracioso que es. ¡Cuántas veces ha ocurrido eso! O que un día, aparezca un padre furioso en el colegio y quiera enganchar al profesor del cuello porque castigó a su hijo por haber hecho una trastada. ¿Qué clase de mostruitos repelentes estamos creando? ¿Y qué pasa si el niño es agresivo?. No podemos decírles que sí a todo. Un "no" a tiempo, puede salvar de la situación de que tal vez, en un futuro ese niño no sea un delincuente. Y la nueva moda cada vez más extendida de que el niño tenga un móvil, eso.....se sale de lo corriente. Con ocho y nueve años, muchos niños ya lo tienen. Imagínense qué tendrán a los doce. Los niños son personas en formación, necesitan de nuestras enseñanzas, pero de forma coherente. Nosotros no somos perfectos y cometeremos muchos errores, por eso somos humanos, pero de los errores nuestros ellos tambien aprenderán. No son juguetitos de adorno para sacarlos de paseo y presumir ante nuestras amistades. S0n mucho más, aunque a más de alguno se le olvide.
La sociedad del mañana será la que ellos creen y si se dedican a "tener" y conseguir sea como sea todo lo que quieren, nos podemos imaginar cómo actuarán cuando sean mayores. Si dejamos que hagan las travesuras riéndonos ante ellas, las juzgarán como algo bueno. Serán manipuladores, maltratadores, egoístas y sin escrúpulos. Me imagino un mundo poco halagüeño.
Reflexionemos un poco y tratemos de ser prudentes con ellos, tampoco seamos demasiado estrictos y les amarguemos la existencia, todo tiene que estar en equilibrio.
La intolerancia


Según las definiciones de los diccionarios de la Lengua Española, la intolerancia es una reacción del organismo frente a substancias u objetos ajenos al mismo. Pero la intolerancia que todos conocemos es otra. Es como un velo que cubre los ojos de quienes la padecen, no queriendo ver aquello que no le agrada o que considera no válido porque no es como él quiere que sea. Debido a esto, es la causa de todas las guerras, donde nadie quiere oir la opinión del otro. Sólo vale la de uno mismo, el ser como uno es, sin admitir el ser de los demás. ¡Cuánto mejor iría el mundo si no existiese!
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