EL HOTEL DE LOS LIOS
“Es un hotelito de tres estrellas acogedor y no está muy lejos de tu pueblo” –me dijo la joven al otro lado del teléfono, una tarde al llegar a casa y llamar al teléfono que habían dejado en mi ausencia. Tras llevar unos días en el paro y encontrarme a punto de empezar a desesperarme, aquella oferta de trabajo como recepcionista de hotel fue algo ”interesante”.
El hotelito era muy coqueto y se encontraba a casi cuarenta kilómetros de mi pueblo, junto al pueblo de Albeta (Zaragoza). Los techos de las habitaciones estaban forrados con madera de roble francés y también el comedor principal, donde se celebraban algunos banquetes de bodas.
En pocos días me puse al corriente de las funciones a desempeñar, aunque empecé a percatarme de los contras y la explicación de por qué en una época donde sobraba mano de obra de todas las cualificaciones, no encontraban a nadie a treinta kilómetros a la redonda en aquella zona geogràfica., denominada como la zona de “Las cinco Villas” de Aragón. Habían tenido que recurrir a la vecina Navarra parprogr encontrar personal, ignorante de su destino.
Me prometieron un contrato inicial, para conocernos todos y posteriormente el contrato indefinido, tan ansiado por cualquiera que haya pasado varias épocas en la cola del paro. A los dos días, me dejaron al frente de la recepción, confiados en que cumpliría perfectamente mi cometido, cosa que así fue.
Durante varios días estuve reclamando mi contrato, el cual, finalmente llegó veinte días después de haber iniciado mis andaduras por tierras aragonesas. Entonces, empezaron las sorpresas y la reafirmación de todos los pronósticos. La fecha del contrato indicaba a partir del 4 de febrero, cuando yo en realidad, había comenzado el 27 de enero. Dijeron que lo consultarían con la Gestoría y tratarían de rectificarlo, cosa que nunca fue así, es más, el contrato se quedó un mes en el rincón del mostrador de la recepción. Llegó la fecha de finalización sin pasar por el INEM. Como yo estaba más pendiente que la cuadrilla de incompetentes con la que estaba rodeada, lo comenté a la administrativa y ella sorprendida ante tal despiste burocrático, trató de arreglarlo. Imagino que la bronca fue monumental, ya que tuvieron que cancelarlo por uno de tres meses, aunque jamás rectificaron la fecha de inicio. Estuve trabajando una semana, a costa del desempleo, además, durante el primer mes, no libré más que unos cuatro dias Tuvimos que hacer días extras, porque a los pocos días de mi contratación, despidieron a otro recepcionista, que tenía la categoría de Jefe de Recepción, el cual, sin entrar en detalles de si era buena persona o no, o si era buen profesional o no, pusieron de patitas en la calle. A varias personas de la plantilla les había entrado por el ojo izquierdo y estuvieron constantemente cizañando al jefe para que lo echase.
Me pareció algo denigrante. Jamás, en mi vida laboral había visto tal actuación rastrera. Días después al muchacho le hicieron pasar un calvario teniendo que hacer varios viajes para poder hacerse con el certificado de empresa. Sufrí de ver tales actitudes. Después vino cuando tras el paso de los días, llegó la nómina y la famosa semana fuera de contrato además de los días extra, por supuesto, no me los pagaron, , por lo que tuve que pedirlo, ya que me demostraron claramente que no tenían demasiada intención en esforzarse para pagármelo. Tardaron todo lo que quisieron, pero finalmente se “dignaron”, claro, todo fuera de nómina y sin declararlo. No voy a entrar en detalles del precio al que me abonaron todo, porque cualquiera se echaría a reír.
Esos tres meses de vivencias de todo tipo, fueron tan “densos”, que cundieron como si hubiesen sido tres años. Poco a poco me fui enterando de la historieta de telenovela que tenía aquel lugar. La antigüedad del negocio era sólo de dos años y ya el fundador había hecho un desfalco, suspensión de pagos y traspaso a otro dueño, que era con el que yo tuve “el placer” (por no llamarlo de otra forma) de prestar mis humildes servicios. Ese nuevo dueño, pocos años antes, ( digo pocos, porque es lo que la gente comentaba), había tenido que huir de su pueblo natal, cercano a las cinco villas, arruinado. Se había mudado a Andorra y ahora estaba repleto de millones. La explicación no es difícil de entender, ¿cómo alguien puede hacerse millonario en pocos años?. Se dedicaba a las inmobiliarias y otros negocios que no supe cuáles eran, pero uno ya se puede imaginar…
Los compañeros que tuve, afortunadamente fueron buenas personas, dejando aparte lo del despido de aquel muchacho, pero conmigo se portaron bien. La que ascendió a jefa de recepción, que fue así, gracias al despido del susodicho, también fue buena compañera. Ella me enseñó todo. El resto del personal fue entrañable: los camareros, personal de limpieza… Nunca olvidaré al encargado de mantenimiento, que fue quien me advirtió de mi destino y no se equivocó. Al pobre hombre también le cogieron ojeriza e imagino cual habrá sido su destino.
Poco a poco, el personal que tenía un poco de dignidad fue abandonando aquel paraíso del desorden. Desfilaron todo tipo de personas, hubo quien no duró más de quince días. Un día vino un chico de mi pueblo a trabajar en la cocina. Se sentía desconfiado y me contó que ese hotel tenía muy mala fama y nadie quería trabajar allí. Resulta que al antiguo dueño le gustaba la buena vida, las mujeres, el dinero….etc.. Todas las entradas al contado iban a parar a su bolsillo. Hubo gente que en el último año se quedó sin vacaciones y los tres últimos meses de su “reinado” no los cobraron.
Allí había un ambiente un poco tenso, sobre todo con “la nueva Subdirectora y Directora de Recursos Humanos”. Una don nadie, que ni tenía estudios, ni cualificaciones, pero yo no supe cómo ascendió tan rápidamente hasta pasado un tiempo. Era incapaz de hacer la “o” con un canuto. En los eventos se ponía tan nerviosa que las de recepción le teníamos que terminar las cosas. Todo el mundo hablaba de su incompetencia, pero nadie se atrevía a decírselo a la cara. Allí funcionaba el amiguismo, fueses competente o no, eso daba igual. Los nuevos dueños del hotel tenían un encandilamiento con ella inexplicable. La prepotencia era la reina del lugar. Me echaba las manos a la cabeza viendo tal desorganización, falta de coherencia y sensatez. A mi me sobraba tiempo para realizar todas las tareas en mi turno, cosa que a la nueva jefa de recepción no le ocurría. No sé. De todas formas, yo le tengo aprecio y no tengo nada que reprocharle, lo único es que el calendario nos lo daba de semana en semana. Había domingos que tenía que esperar a que me llamase para saber de qué iba el lunes.
Mis intenciones no eran de quedarme allí mucho tiempo, ya que el sueldo de miseria que pagaban a cambio de hablar idiomas, tener buena presencia, ser educada, culta, etc… no correspondía, así que empecé a mirar por las páginas de empleo de Internet algún trabajo más cercano a mi pueblo y sobre todo en Navarra, ya que el concepto que cogí de los aragoneses en aquellos días fue muy negativo. En las noches, buscaba en los Boletines de Navarra, en todas las páginas habidas y por haber, lo que ignoraba es que ellos tenían un espía en el ordenador que vigilaba todo lo que hacíamos. No sabía que a los señores les parecía mal. Aunque el resto de mis compañeros también lo hacían, pero como yo no me dedicaba a alabarles ni a hacerles la pelota, descubrí poco después que ya no me tenían ninguna consideración. Ante el mínimo desacuerdo por parte del señor director es cuando empezó a reprochar, se sentía enojado cuando las cosas no salían bien e intentaba buscar culpables por doquier, aunque todos sabíamos que todo era la mala gestión de la señora “Subdirectora y Directora de Recursos Humanos”, pero había una venda en sus ojos que no le dejaba ver que la incompetencia la tenía al lado e incluso me hizo llegar a sospechar si la relación entre Dirección y Subdirección era algo más que la simplemente profesional. Las largas horas que pasaban en el apartamento del hotel sugerían una especie de trío de película rosa.
Otra novedad que implicaba aquel trabajo era la disponibilidad horaria. Tú estabas fuera de tu turno, tranquilamente en la compra, en casa, etc… y recibías a cualquier hora del día llamada del hotel para preguntar cualquier estupidez que no suponía de gran importancia, pero era la manera de fastidiar. También me enseñaron bien a mentir y excusarme ante los clientes. Nunca atendía las llamadas, incluso las urgentes, siempre ponía excusas. Había múltiples llamadas diarias dirigidas a la señora subdirectora y nunca quería que se las pasáramos. Había que ir apuntando en un archivo todos los recados y pasárselos mañana y tarde. Hasta que llamaba a todas esas personas pasaban días y días. Su ineptitud era espeluznante. Mentía descaradamente. Nunca tenía preparadas las cosas a tiempo y hacía desesperar a más de un cliente. Sentía verdadera lástima por aquellas novias que esperaban su llamada de información sobre cómo transcurrían los preparativos de su boda. Si hubiesen sabido la realidad, creo que rápidamente se hubiesen buscado otro lugar donde celebrar el banquete de su boda.
Cuando llegaba la hora de cobrar la nómina, siempre había un problema para el día correspondiente y había que esperar unos días para que tal evento fuese posible. Lo mismo ocurría con los extras que contrataban para los pocos banquetes que tuvieron. Las señoras de la cocina, tenían que hacer más de un viaje para poder cobrar sus honorarios, los cuales nunca estaban preparados a tiempo por la señora Directora de Recursos Humanos y Subdirectora.
Estaba mi contrato a punto de finalizar cuando recibí una oferta de trabajo en mi pueblo. No dudé en aceptarlo, por mal que me fuese, seguro que habría más orden que allí. El mismo día, tuve notificación de que había aprobado la oposición tan ansiada, por lo que había probabilidades de plaza en un futuro, peor mientras tanto, trabajaría en mi pueblo.A la mañana siguiente mandé toda la do*****entación por el fax del hotel. Esa misma mañana llegó el señor Director muy enfadado bufando despavoridamente por las dependencias del hotel y se encerró en su despacho con el antiguo dueño y la “Señora Subdirectora”. Temblaban los pasillos ante sus voces de ira. Sospeché rápidamente de qué se trataba pero yo seguí con mi tarea. Cuando se encerraba en su despacho, no le gustaba ser molestado, así que me limité a *****plir con lo estipulado. Poco después vino un hombre joven preguntando por él y le comenté que estaba reunido, pero le dije que esperase un poco y le pregunté si se trataba de algo urgente. El hombre me dijo que no, que no tenía importancia. No quiso esperar ni dejar recado y se fue. Más tarde, cuando al señor director se le pasó el calentón preguntó si había venido un señor preguntando por él, yo le respondí que sí y le expliqué lo sucedido. Os podéis imaginar cómo se puso. Dijo que llevaba dos meses esperando a ese señor para comer con él, ya que era un concejal no recuerdo de qué departamento ni de qué pueblo. Entró nuevamente en su despacho vociferando y recalcando comentarios humillantes hacia mi. A la media hora, vino la “Señora Subdirectora” diciendo que firmase el do*****ento que me mostraba porque no me iban a renovar el contrato. Lo que no sabían los ignorantes era que yo ya me había buscado la vida. Fue cuestión de unas horas que yo no había comunicado mi cese.
Tardaron unos días en darme la liquidación, pero por lo menos la cobré.
Un par de meses después supe más de aquel hotel. En un comentario, un transportista de la empresa en la que yo estaba trabajando me dio la enhorabuena por haberme ido de aquel lugar de perdición. Me contó del todo la historia. Resulta que la señora “Subdirectora y Directora de Recursos Humanos” que todos sabíamos que estaba separada, pasó a tal estado civil porque tuvo un “affair” con el primer dueño. Fue pillada “in fraganti” por su marido. Ahì está la explicación de su ascenso y desmedida atención hacia ella. Me comentó también que el hotel había adquirido muy mala fama, ya que había sido protagonista de muchas infidelidades y líos sexuales, por eso le llamaban “El hotel de los líos”.
La experiencia me sirvió de mucho, aprendí que las apariencias engañan y que no siempre todo el mundo tiene lo que se merece o merece lo que tiene. Unos meses después quise indagar un poco más y le pedí a un familiar mío que posee una empresa de investigación comercial que se hiciese pasar como una empresa cualquiera y pidiese informes sobre mi. El día que les telefoneó apenas le dejaron terminar de preguntar y con muy mala educación le dijeron que yo hacía de todo menos trabajar, que me pasaba el día “metida en Internet”, lo que no le dijeron es que yo no hice “favores especiales” como era la costumbre en esa empresa, sobre todo entre el personal femenino. La que no daba la suficiente confianza como para prestarse a “tales servicios” no servía para trabajar en ese laberinto de pasiones desenfrenadas e impresentables ineptos.
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sábado, 6 de junio de 2009
domingo, 10 de mayo de 2009
Mi pueblo
MI PUEBLO
Erase una vez mi pueblo entre los cielos,
erase un refugio de culturas,
abrazo de leyendas,
surco de tempestades.
Mi pueblo no es ni grande, ni pequeño;
ni es cielo, ni es tierra;
ni es noche, ni es día.
Mi pueblo es un abrazo furtivo,
presagio de mañanas,
calma de libertades.
No necesito buscar más allá,
pues lo tengo ya todo:
sus fríos inviernos que se rebelan,
sus cálidas tardes de azul verano,
las historias narradas por sus gentes,
sus largas mañanas de otoño pardo,
y sus soleadas primaveras suaves.
Mi pueblo es como un libro,
oara abrur sus páginas y mirar
sus bellas letras de oro.
Tus pasos por él serán recibidos
de la manera que menos sospeches,
la historia que cuenta a tus oídos,
es y será por siempre
el camino que guíe tus olvidos.
Puede que tus dudas quiebren tu paso
bloqueando la luz de sus batallas,
de donde surgió la fertilidad,
tocando la faz de su dura tierra,
dossier de este pueblo de gran palabra.
Erase una vez mi pueblo entre los cielos,
erase un refugio de culturas,
abrazo de leyendas,
surco de tempestades.
Mi pueblo no es ni grande, ni pequeño;
ni es cielo, ni es tierra;
ni es noche, ni es día.
Mi pueblo es un abrazo furtivo,
presagio de mañanas,
calma de libertades.
No necesito buscar más allá,
pues lo tengo ya todo:
sus fríos inviernos que se rebelan,
sus cálidas tardes de azul verano,
las historias narradas por sus gentes,
sus largas mañanas de otoño pardo,
y sus soleadas primaveras suaves.
Mi pueblo es como un libro,
oara abrur sus páginas y mirar
sus bellas letras de oro.
Tus pasos por él serán recibidos
de la manera que menos sospeches,
la historia que cuenta a tus oídos,
es y será por siempre
el camino que guíe tus olvidos.
Puede que tus dudas quiebren tu paso
bloqueando la luz de sus batallas,
de donde surgió la fertilidad,
tocando la faz de su dura tierra,
dossier de este pueblo de gran palabra.
martes, 14 de abril de 2009
LUCHANDO POR LA VIDA
LUCHANDO POR LA VIDA
Un espermatozoide ha logrado llegar a un óvulo y fecundarlo. En pocos minutos, una nueva vida empezará a desarrollarse. A las pocas horas, esa célula empezará a dividirse hasta formar una mórula., que irá cambiando de forma. Empezarán a formarse el corazón y los pulmones, posteriormente, se formará el tubo neural, que dará lugar al cerebro y la médula espinal. A los 25 días de la fecundación, el corazón ya estará formado y comenzará a latir.
A las ocho semanas, se forman los esbozos de los ojos, nariz, orejas y oídos. Aparecen las manos y los pies. Desaparecen las reminiscencias de nuestros ancestros como la cola. Comienzan las etapas iniciales de la placenta.
Poco a poco irá formándose un nuevo ser humano, por lo que si a los pocos días ya hay un corazón latiendo, eso significa, que independientemente de la forma que tenga, ya es un ser vivo, llamado como se le quiera llamar: “feto”, no dejando de ser ya humano. Dejando al margen los aspectos éticos o religiosos, no cabe ninguna duda y sobran las explicaciones, todo es pura biología. Por lo tanto, ¿de dónde surgen tantas dudas en cuanto a que si el feto a las pocas semanas es o no es lo que nos quieren decir? .
Entramos en un controvertido debate sobre si ese embrión, hasta cierta etapa de su formación, puede ser eliminado o no. Cada uno somos responsables de nuestros actos y tenemos la facultad de elegir libremente si nos interesa que esa vida continúe , pero yo me pregunto si somos realmente capaces de poder decidir sobre ello. El análisis de si es justo o no, tal vez, no esté del todo en nuestras manos. ¿Por qué se quiere hacer entender otra cosa?. Queremos transformar en poco valioso, lo que realmente lo es. Si la eutanasia es vista desde muchos puntos de vista como una forma de acelerar o crear la muerte a un ser que no puede decidir por sí mismo, el aborto también lo es. La diferencia está en el medio donde se encuentra ese ser. Ambos están en este mundo, uno de ellos en un vientre materno y el otro no.
El hombre posee el tesoro más valioso que existe, superando el valor de todos los diamantes de la Tierra juntos. ¿Qué derecho tiene alguien a decidir si otro individuo merece la vida o no?.
Cuando una mujer, es sometida simplemente a una biopsia en el útero, las molestias que conlleva ese momento son notorias. El someterse a un aborto, con la consiguiente manipulación del útero, debe ser algo terrible de describir. Las molestias y el dolor, deben ser terribles. ¿Es posible que una niña “o jovencita” de dieciséis años, pueda ser sometida a tal aberración, sin que sus padres puedan opinar al respecto?. Si la misma muchacha, necesita abrir una cuenta de ahorro, es necesaria la firma de uno de sus progenitores. Lo mismo ocurre para ser sometida a cualquier tratamiento médico que requiera cierta delicadeza. También lo necesitará para hacerse un tatuaje o piercing. Una persona que tenga un mínimo de cordura, no plantearía tal despropósito. Las consecuencias físicas y sobre todo psicológicas que le van a acontecer en el futuro, van a ser huellas difíciles de borrar en su vida.
El mundo está lleno de diversidad: diversidad de culturas, de lenguas, de razas…Todos no somos iguales, ni debemos serlo. Parece que hemos creado una sociedad en el que sólo tienen derecho a vivir los que son casi perfectos, los que no tienen ningún problema genético, defecto físico o psíquico. Todo lo que no es como queremos que sea, con libertad, puede ser eliminado del mapa. La evolución humana, ha sufrido un retroceso mental. Cuanto más avanzados y libres queremos ser, por otro lado, menos humanos somos. Protegemos a las especies en extinción, sin embargo nos rechazamos los unos a los otros, no dándonos cuenta de que lo que hacemos es despreciarnos a nosotros mismos.
Observo un mundo en el que sólo se mira la fachada, el tener y el parecer. Está de moda el no creer en nada. El que se preocupa de los demás, es tachado de tonto e ingenuo y es fruto de las burlas de aquellos que se consideran mejor. Además, será sometido a engaños y estafas, para dejarlo totalmente hundido, cuanto más le fastidien, mejor estarán ellos.
A mi me gusta la vida, el luchar por ella, el dejar que las cosas sucedan como tienen que suceder. Respeto totalmente a lo que cada uno hace o quiere hacer, siempre que no ponga en peligro a nadie. También respeto si una mujer decide abortar, ella es libre. Pero que tenga en cuenta que no nos cuentan toda la verdad, Nos esconden aquello que no quieren que se sepa, por conveniencia. Y eso de que el feto, antes de las doce semanas, sólo es sangre, es un cuento chino, sino que se lo pregunte a cualquier licenciado en medicina, de los cuales, muchos, muchos se van a hacer objetores de conciencia…
Un espermatozoide ha logrado llegar a un óvulo y fecundarlo. En pocos minutos, una nueva vida empezará a desarrollarse. A las pocas horas, esa célula empezará a dividirse hasta formar una mórula., que irá cambiando de forma. Empezarán a formarse el corazón y los pulmones, posteriormente, se formará el tubo neural, que dará lugar al cerebro y la médula espinal. A los 25 días de la fecundación, el corazón ya estará formado y comenzará a latir.
A las ocho semanas, se forman los esbozos de los ojos, nariz, orejas y oídos. Aparecen las manos y los pies. Desaparecen las reminiscencias de nuestros ancestros como la cola. Comienzan las etapas iniciales de la placenta.
Poco a poco irá formándose un nuevo ser humano, por lo que si a los pocos días ya hay un corazón latiendo, eso significa, que independientemente de la forma que tenga, ya es un ser vivo, llamado como se le quiera llamar: “feto”, no dejando de ser ya humano. Dejando al margen los aspectos éticos o religiosos, no cabe ninguna duda y sobran las explicaciones, todo es pura biología. Por lo tanto, ¿de dónde surgen tantas dudas en cuanto a que si el feto a las pocas semanas es o no es lo que nos quieren decir? .
Entramos en un controvertido debate sobre si ese embrión, hasta cierta etapa de su formación, puede ser eliminado o no. Cada uno somos responsables de nuestros actos y tenemos la facultad de elegir libremente si nos interesa que esa vida continúe , pero yo me pregunto si somos realmente capaces de poder decidir sobre ello. El análisis de si es justo o no, tal vez, no esté del todo en nuestras manos. ¿Por qué se quiere hacer entender otra cosa?. Queremos transformar en poco valioso, lo que realmente lo es. Si la eutanasia es vista desde muchos puntos de vista como una forma de acelerar o crear la muerte a un ser que no puede decidir por sí mismo, el aborto también lo es. La diferencia está en el medio donde se encuentra ese ser. Ambos están en este mundo, uno de ellos en un vientre materno y el otro no.
El hombre posee el tesoro más valioso que existe, superando el valor de todos los diamantes de la Tierra juntos. ¿Qué derecho tiene alguien a decidir si otro individuo merece la vida o no?.
Cuando una mujer, es sometida simplemente a una biopsia en el útero, las molestias que conlleva ese momento son notorias. El someterse a un aborto, con la consiguiente manipulación del útero, debe ser algo terrible de describir. Las molestias y el dolor, deben ser terribles. ¿Es posible que una niña “o jovencita” de dieciséis años, pueda ser sometida a tal aberración, sin que sus padres puedan opinar al respecto?. Si la misma muchacha, necesita abrir una cuenta de ahorro, es necesaria la firma de uno de sus progenitores. Lo mismo ocurre para ser sometida a cualquier tratamiento médico que requiera cierta delicadeza. También lo necesitará para hacerse un tatuaje o piercing. Una persona que tenga un mínimo de cordura, no plantearía tal despropósito. Las consecuencias físicas y sobre todo psicológicas que le van a acontecer en el futuro, van a ser huellas difíciles de borrar en su vida.
El mundo está lleno de diversidad: diversidad de culturas, de lenguas, de razas…Todos no somos iguales, ni debemos serlo. Parece que hemos creado una sociedad en el que sólo tienen derecho a vivir los que son casi perfectos, los que no tienen ningún problema genético, defecto físico o psíquico. Todo lo que no es como queremos que sea, con libertad, puede ser eliminado del mapa. La evolución humana, ha sufrido un retroceso mental. Cuanto más avanzados y libres queremos ser, por otro lado, menos humanos somos. Protegemos a las especies en extinción, sin embargo nos rechazamos los unos a los otros, no dándonos cuenta de que lo que hacemos es despreciarnos a nosotros mismos.
Observo un mundo en el que sólo se mira la fachada, el tener y el parecer. Está de moda el no creer en nada. El que se preocupa de los demás, es tachado de tonto e ingenuo y es fruto de las burlas de aquellos que se consideran mejor. Además, será sometido a engaños y estafas, para dejarlo totalmente hundido, cuanto más le fastidien, mejor estarán ellos.
A mi me gusta la vida, el luchar por ella, el dejar que las cosas sucedan como tienen que suceder. Respeto totalmente a lo que cada uno hace o quiere hacer, siempre que no ponga en peligro a nadie. También respeto si una mujer decide abortar, ella es libre. Pero que tenga en cuenta que no nos cuentan toda la verdad, Nos esconden aquello que no quieren que se sepa, por conveniencia. Y eso de que el feto, antes de las doce semanas, sólo es sangre, es un cuento chino, sino que se lo pregunte a cualquier licenciado en medicina, de los cuales, muchos, muchos se van a hacer objetores de conciencia…
viernes, 27 de febrero de 2009
Mi vida
MI VIDA
Mi vida tiene forma de sendero,
de camino y de corazón tardío,
ilusión y esperanza insatisfecha
donde ya nunca surge el mundo entero.
Mi vida tiene ya olor a rosas,
y a mañanas y noches de verano,
fluyendo mi vocación de profeta,
que corona sus decepciones vanas.
Mi vida es sueño que presagia,
bajo la palabra dulce del mañana
mientras el tiempo, inexorable, avanza.
Mi vida es un susurro que suplica
cuando siente nostalgia, cuando aclama
un poco de amor que necesita.
Mi vida tiene forma de sendero,
de camino y de corazón tardío,
ilusión y esperanza insatisfecha
donde ya nunca surge el mundo entero.
Mi vida tiene ya olor a rosas,
y a mañanas y noches de verano,
fluyendo mi vocación de profeta,
que corona sus decepciones vanas.
Mi vida es sueño que presagia,
bajo la palabra dulce del mañana
mientras el tiempo, inexorable, avanza.
Mi vida es un susurro que suplica
cuando siente nostalgia, cuando aclama
un poco de amor que necesita.
jueves, 12 de febrero de 2009
Dedicado a mis padres
CUANDO YA NO ESTECuando yo me marche, alegre o triste,
resignada a susurrar la materia,
a dejar mi recuerdo, mis pertenencias,
no me llores ni me retengas.
Un sólo sentimiento me acongoja
y es haber preguntado el gran secreto:
el por qué, el para qué...
soñar y sentir para luego partir.
Ya no recelo, ya no pregunto,
cerraré los ojos y partiré.
No me retengas, no me solloces.
La resignación manará esperanza.
La mariposa fluye del capullo
para volar cuan cielo azul.
Otras mariposas volarán
dejando sus capullos reposar.
No me llores, no me lleves flores.
Una vida a otra vida retoma.
Una semilla asoma un nuevo fruto,
igual que el cielo y el mar se besan.
La paloma siempre vuelve a su nido.
Velaré tus pasos, tu sueño, tu olvido
y mi mano estará esperándote
en tu partida hacia mi cielo.
No me solloces, no me implores,
no guardes mis pertenencias, entrégalas,
déjalas partir con quien las necesite.
Parte la esencia, el corazón perdura.
resignada a susurrar la materia,
a dejar mi recuerdo, mis pertenencias,
no me llores ni me retengas.
Un sólo sentimiento me acongoja
y es haber preguntado el gran secreto:
el por qué, el para qué...
soñar y sentir para luego partir.
Ya no recelo, ya no pregunto,
cerraré los ojos y partiré.
No me retengas, no me solloces.
La resignación manará esperanza.
La mariposa fluye del capullo
para volar cuan cielo azul.
Otras mariposas volarán
dejando sus capullos reposar.
No me llores, no me lleves flores.
Una vida a otra vida retoma.
Una semilla asoma un nuevo fruto,
igual que el cielo y el mar se besan.
La paloma siempre vuelve a su nido.
Velaré tus pasos, tu sueño, tu olvido
y mi mano estará esperándote
en tu partida hacia mi cielo.
No me solloces, no me implores,
no guardes mis pertenencias, entrégalas,
déjalas partir con quien las necesite.
Parte la esencia, el corazón perdura.
martes, 6 de enero de 2009
¿Cómo transformar nuestra vida?
En el momento que nacemos, llegamos a un mundo material que es desconocido para nosotros. Al principio no somos conscientes de nuestra propia existencia, pero conforme vamos creciendo, nos vamos haciendo más protagonistas de nosotros mismos. Somos cuidados y educados por nuestros padres y ni ellos mismos saben qué nos deparará la vida. Lo que está claro es nuestro destino final: el morir. Somos un conjunto de células biológicas que no son capaces de perdurar por siempre, por lo que nos guste o no, está claro nuestro destino.
La conciencia O consciencia, es el conocimiento que tiene uno mismo de si mismo y su entorno. Otras definiciones serían: propiedad del espíritu de conocerse como sujeto de sus atributos, o el estado cognitivo no-abstracto que permite la interactuación, interpretación y asociación con los estímulos externos denominados realidad.
Está demostrado científicamente que animales pertenecientes a otras especies diferentes a la nuestra (homo sapiens) también tienen conciencia de sí mismos. El ser humano tiene conciencia sensitiva y conciencia abstracta, aúnque también el pensamiento abstracto se presenta en animales de otras especies.
La conciencia crea todo lo que desea. Vivimos en un amplio abanico de posibilidades de los que la conciencia elige. Nuestra vida, por tanto, está llena de constantes elecciones, las cuales están marcadas por nuestros propios sentidos. Algunas de estas elecciones se realizan de forma espontánea, otras, constituyen una difícil elección. Así que si todo depende de nuestra conciencia, en alguna medida, y si como seres biológicos estamos formado de materia, la materia tiene energía y según la energía que apliquemos, podemos transformar tanto la materia como muchas otras cosas, como por ejemplo: los sentimientos. La explicación es que toda la energía vibra y toda esta frecuencia vibratoria se ve afectada dependiendo de la conciencia que tengamos de ello. Para que haya un cambio, debemos transformar esa frecuencia vibratoria en una frecuencia más alta y se producirá un cambio positivo en nuestra realidad, afectando a nuestra vida. Debemos de cambiar nuestro estado de conciencia haciendo uso de nuestro pensamiento. Aunque lo desconocemos, somos capaces de modificar nuestra realidad con el poder de nuestra mente. El secreto está en descubir cómo.
EL PODER DE LAS PALABRAS
Las palabras son la manifestación acústica de un pensamiento, un sentimiento o una emoción, por lo que se convierten en una vibración. El poder de las mismas, dependerá de esas emociones o pensamientos. Se es lo que se dice. Si decimos palabras hermosas, acabaremos teniendo cosas hermosas a nuestro alrededor. Si decimos palabras negativas o nefastas, todo a nuestro alrededor es negativo. Es decir, si albermos sentimientos de rencor, envidia y odio, no sólo esos pensamientos se manifiestan en palabras de maldad, sino que afecta a su vida personal y a todo lo de su alrededor.
Basándonos en la premisa que sostiene que las palabras son la manifestación acústica de los pensamientos, las emociones y los sentimientos, las mismas generarán una frecuencia vibratoria tal que afectará el agua de todo organismo, y recordemos que el ser humano está compuesto por un 75% de agua. Entonces es evidente que una palabra puede afectar nuestro propio cuerpo en su dimensión física. La transformación física se logra mediante la repetición constante o frente a la exposición continua de palabras debilitadoras, conduciéndonos a la enfermedad. La gente se pregunta repetidas veces por qué se siente mal y por qué se enferma. Hoy es sabido que prácticamente todas las enfermedades son la manifestación en la realidad física de un estado de conciencia de determinada frecuencia vibratoria
La realidad que vivimos es un estado proporcional a todo lo que sentimos y expresamos y debemos verdaderamente tratar de cambiar esa realidad. Uno se pregunta por qué existe tan catastrofismo mundial y se pregunta y responde a si mismo, que quizás podamos ser en parte causantes de algunos de esos hechos o quizás, no hemos tenido nada que ver con esas guerras y hambrunas que asolan muchas poblaciones mundiales. Pero el sólo hecho de vivir impasibles, de no tratar de frenar uno a uno de nosotros con nuestro pequeño grano de arena una sóla de esas acciones, hace que en alguna medida seamos también culpables. Quién no se pregunta del por que´de esas subidas inconmesurables del precio de la vivienda, de las que tal vez se protestó, pero nadie hizo nada. O por qué continúa la guerra en Israel o Irak. Por qué en algunos países orientales, los niños son abandonados en habitáculos oscuros, dejados morir de inanición. El por qué de esta crisis mundial y tantísimos asuntos de los que muchos de nosotros nos seguimos preguntando. Por humildes que nos sintamos, por faltos de cultura o de fuerzas, tenemos la capacidad suficiente para cambiarlo. Cambiando uno mismo, cambia a los de su alrededor y todos unidos en unísono podemos formar una mayoría con fuerza suficiente para transformar el mundo.
Si nuestros pensamientos son capaces de transformar el agua, imagínate que puede hacer con nosotros mismos. Imagínate con la capacidad para cambiar todo lo que está sucediendo. Imagínate un mundo más justo y equitativo. Imagínate....
La conciencia O consciencia, es el conocimiento que tiene uno mismo de si mismo y su entorno. Otras definiciones serían: propiedad del espíritu de conocerse como sujeto de sus atributos, o el estado cognitivo no-abstracto que permite la interactuación, interpretación y asociación con los estímulos externos denominados realidad.
Está demostrado científicamente que animales pertenecientes a otras especies diferentes a la nuestra (homo sapiens) también tienen conciencia de sí mismos. El ser humano tiene conciencia sensitiva y conciencia abstracta, aúnque también el pensamiento abstracto se presenta en animales de otras especies.
La conciencia crea todo lo que desea. Vivimos en un amplio abanico de posibilidades de los que la conciencia elige. Nuestra vida, por tanto, está llena de constantes elecciones, las cuales están marcadas por nuestros propios sentidos. Algunas de estas elecciones se realizan de forma espontánea, otras, constituyen una difícil elección. Así que si todo depende de nuestra conciencia, en alguna medida, y si como seres biológicos estamos formado de materia, la materia tiene energía y según la energía que apliquemos, podemos transformar tanto la materia como muchas otras cosas, como por ejemplo: los sentimientos. La explicación es que toda la energía vibra y toda esta frecuencia vibratoria se ve afectada dependiendo de la conciencia que tengamos de ello. Para que haya un cambio, debemos transformar esa frecuencia vibratoria en una frecuencia más alta y se producirá un cambio positivo en nuestra realidad, afectando a nuestra vida. Debemos de cambiar nuestro estado de conciencia haciendo uso de nuestro pensamiento. Aunque lo desconocemos, somos capaces de modificar nuestra realidad con el poder de nuestra mente. El secreto está en descubir cómo.
EL PODER DE LAS PALABRAS
Las palabras son la manifestación acústica de un pensamiento, un sentimiento o una emoción, por lo que se convierten en una vibración. El poder de las mismas, dependerá de esas emociones o pensamientos. Se es lo que se dice. Si decimos palabras hermosas, acabaremos teniendo cosas hermosas a nuestro alrededor. Si decimos palabras negativas o nefastas, todo a nuestro alrededor es negativo. Es decir, si albermos sentimientos de rencor, envidia y odio, no sólo esos pensamientos se manifiestan en palabras de maldad, sino que afecta a su vida personal y a todo lo de su alrededor.
Basándonos en la premisa que sostiene que las palabras son la manifestación acústica de los pensamientos, las emociones y los sentimientos, las mismas generarán una frecuencia vibratoria tal que afectará el agua de todo organismo, y recordemos que el ser humano está compuesto por un 75% de agua. Entonces es evidente que una palabra puede afectar nuestro propio cuerpo en su dimensión física. La transformación física se logra mediante la repetición constante o frente a la exposición continua de palabras debilitadoras, conduciéndonos a la enfermedad. La gente se pregunta repetidas veces por qué se siente mal y por qué se enferma. Hoy es sabido que prácticamente todas las enfermedades son la manifestación en la realidad física de un estado de conciencia de determinada frecuencia vibratoria
La realidad que vivimos es un estado proporcional a todo lo que sentimos y expresamos y debemos verdaderamente tratar de cambiar esa realidad. Uno se pregunta por qué existe tan catastrofismo mundial y se pregunta y responde a si mismo, que quizás podamos ser en parte causantes de algunos de esos hechos o quizás, no hemos tenido nada que ver con esas guerras y hambrunas que asolan muchas poblaciones mundiales. Pero el sólo hecho de vivir impasibles, de no tratar de frenar uno a uno de nosotros con nuestro pequeño grano de arena una sóla de esas acciones, hace que en alguna medida seamos también culpables. Quién no se pregunta del por que´de esas subidas inconmesurables del precio de la vivienda, de las que tal vez se protestó, pero nadie hizo nada. O por qué continúa la guerra en Israel o Irak. Por qué en algunos países orientales, los niños son abandonados en habitáculos oscuros, dejados morir de inanición. El por qué de esta crisis mundial y tantísimos asuntos de los que muchos de nosotros nos seguimos preguntando. Por humildes que nos sintamos, por faltos de cultura o de fuerzas, tenemos la capacidad suficiente para cambiarlo. Cambiando uno mismo, cambia a los de su alrededor y todos unidos en unísono podemos formar una mayoría con fuerza suficiente para transformar el mundo.
Si nuestros pensamientos son capaces de transformar el agua, imagínate que puede hacer con nosotros mismos. Imagínate con la capacidad para cambiar todo lo que está sucediendo. Imagínate un mundo más justo y equitativo. Imagínate....
sábado, 4 de octubre de 2008
La montaña blanca de Simón
Recuerdo a un muchacho que un día quiso ser alguien .Su sueño era el crear historias. De niño, sus relatos eran los mejores del colegio y sus historias llenaban los rincones soñados de más de una persona que lo escuchaba. No pudo estudiar aquello que quiso estudiar, no pudo seguir con sus cuentos, porque sus padres decidieron por él. Decidieron que aprendiese un oficio para poder trabajar lo antes posible. Simón era el benjamín de seis hermanos. Cuando él nació, algunos de sus hermanos ya se estaban preparando para realizar el Servicio Militar, por lo que la noticia, por un lado, llenó de alegría el hogar, pero por otro, no fue bien digerida.
Simón fue creciendo con los mimos que normalmente recibe siempre el más pequeño de una familia. Sus hermanos se marcharon fuera del hogar a trabajar, algunos de ellos, fuera del pueblo.
Damián, era el más empático de los hermanos y el que más amor profesaba a Simón. Cuando Simón era niño, siempre se sentaba en las rodillas de Damián que mirándole a los ojos, decía leer historias maravillosas que dejaban boquiabierto al niño. Así fue creciendo esa unión y ese sueño inalcanzable de Simón. Pero Damián, un día marchó al extranjero. Transcurrido el tiempo, el muchacho comenzó a trabajar. Durante unos años estuvo trabajando para otro de sus hermanos, el cual, durante ese tiempo nunca reconoció los esfuerzos del muchacho, es más, incluso lo tuvo sin legalizar.
Pasó el tiempo y Simón se casó. Le tocó vivir en una época de crisis económica, en la que tuvo que luchar mucho para mantenerse en los empleos y poder sacar a su familia adelante. Pero siempre tenía presente a su madre, por encima de todo, siempre su madre era la musa angelical de sus pensamientos. Llegó un tiempo en el que siempre la defendía a capa y espada de las desavenencias de sus otros hermanos con ella. Lo que más le apenaba a Simón era ver la cara de tristeza de su madre cuando recordaba a su hermano mayor, en los últimos años no la llamaba, no iba a verla, no daba noticias de ningún tipo. La madre sentía una gran pena, no sabía cuál era el motivo de esa indiferencia de su hijo mayor y dejó pasar el tiempo. Los mayores esfuerzos de ella eran los de mantener a la familia unida, cosa que no veía posible. Simón no era igualmente considerado por todos los hermanos, siempre se le dejaba de lado a la hora de dar las opiniones. Se le seguía considerando un niño a pesar de que se había convertido en una persona adulta e inteligente, pero no era bien valorado. Su sinceridad, su lucha ante la injusticia, su indiferencia hacia el materialismo egoísta, le hacían ser diferente a sus hermanos, por lo que sus opiniones no eran bien consideradas. Cuando su madre murió, es cuando el hermano mayor empezó a dar señales de vida. Nadie supo nunca el motivo de su ausencia, pero Simón recordaba a su madre, preguntándose si ella tenía algo que ver con esa indiferencia.
Los hermanos medianos estaban muy unidos entre sí y vivían sólo pensando en que el centro de toda la familia estaba en ellos y los demás tenían que hacer y acatar todo lo que ellos decidían, cosa que también hizo que el resto de los hermanos sólo se centrasen en ellos y fuesen olvidándose de Simón.
Pasaron los años y Simón fue siendo olvidado por sus hermanos. Algunos venían de visita a ver a su padre ya anciano, pasaban delante de la casa de Simón, pero nunca iban a verle. El hermano empresario que había amasado una enorme fortuna, empezó a atravesar problemas económicos. Su mala administración y vida por encima de sus posibilidades habían hecho que toda su fortuna se dilapidase. El hermano mayor, sufrió una terrible enfermedad, de la que tuvo que ser sometido a varias operaciones.
Sin embargo Simón era muy querido en su trabajo y en todos los lugares que él frecuentaba. Tenía muchos amigos. Sus amigos y compañeros lo valoraban por su sinceridad, honradez, sentido de la justicia y honestidad, pero no era valorado por su familia. Pasó nuevamente el tiempo y todos los hermanos se olvidaron de Simón. El pasó de ser una persona alegre, feliz y optimista a convertirse en un hombre triste, pesimista y con baja autoestima. Esto le hizo caer en una terrible enfermedad...
La historia de Simón se parece a muchas historias. Hay personas que son queridas por todos menos por su propia familia. No tiene por qué haber un motivo aparente, pero nos hace pensar que el egoísmo y egocentrismo humano permite que sucedan estas cosas. Simón se sentía menospreciado por algunos de sus hermanos. Era su forma de ser quizás la que le hacía ser distinto a los demás. Cuando una persona no piensa como una mayoría o no actúa como un grupo de personas quiere que actúe es apartado. El grupo no es consciente del daño que están haciendo, pero lo están haciendo. Unos, por su indiferencia, otros por su afán de avaricia y otros porque quieren acaparar todo el centro de atención, a costa de los demás. Imaginaos que hubiese habido una gran fortuna que heredar de los padres, ¿qué hubiera sucedido con Simón?. En los eventos familiares, era sentado en una mesa aparte de sus hermanos. En las comidas, algunos de ellos, no le dirigían la palabra. ¿Era un complot colectivo para destruirle?. ¿Se había sentido alguno de ellos aludido cuando Simón defendía a su madre? ¿Consideraban que era un "rácano" porque teniendo más poder adquisitivo que algunos de sus hermanos, vivía con más humildad?. ¿Lo consideraban un "bicho raro" porque no llevaba ropa de marca ni usaba colonia de 100 E?. ¿O lo consideraban un impertinente cuando decía lo mal que se sentía ante tales desprecios?. No sé cómo termina la historia, porque la historia todavía sigue, pero sí que supe que todos los hermanos de Simón también empezaron a enfermar.
Todo el mundo debería mirar primero a su alrededor, después en su propio interior. Los errores que se puedan cometer en el pasado, quizás si los hubo en el caso de Simón, deben de ser comentados para aclarar las diferencias y luego ser olvidados. En esta historia, todos eran incapaces de comunicarse con Simón, sólo lo evitaban, como si fuese un garbanzo negro que molesta. Cuando hay falta de comunicación es porque las personas viven tan confundidas, que han entrado en un laberinto del que no saben salir. No quieren afrontar sus propias debilidades porque les hacen daño. Es mejor apartar al que trata de comunicarse, oír ciertas verdades hacen sentir mal. El mundo vive lleno de Simones y lleno de hermanos de Simón y qué vergúenza nos hace sentir que podemos cualquiera ser protagonista de tal historia.
Simón fue creciendo con los mimos que normalmente recibe siempre el más pequeño de una familia. Sus hermanos se marcharon fuera del hogar a trabajar, algunos de ellos, fuera del pueblo.
Damián, era el más empático de los hermanos y el que más amor profesaba a Simón. Cuando Simón era niño, siempre se sentaba en las rodillas de Damián que mirándole a los ojos, decía leer historias maravillosas que dejaban boquiabierto al niño. Así fue creciendo esa unión y ese sueño inalcanzable de Simón. Pero Damián, un día marchó al extranjero. Transcurrido el tiempo, el muchacho comenzó a trabajar. Durante unos años estuvo trabajando para otro de sus hermanos, el cual, durante ese tiempo nunca reconoció los esfuerzos del muchacho, es más, incluso lo tuvo sin legalizar.
Pasó el tiempo y Simón se casó. Le tocó vivir en una época de crisis económica, en la que tuvo que luchar mucho para mantenerse en los empleos y poder sacar a su familia adelante. Pero siempre tenía presente a su madre, por encima de todo, siempre su madre era la musa angelical de sus pensamientos. Llegó un tiempo en el que siempre la defendía a capa y espada de las desavenencias de sus otros hermanos con ella. Lo que más le apenaba a Simón era ver la cara de tristeza de su madre cuando recordaba a su hermano mayor, en los últimos años no la llamaba, no iba a verla, no daba noticias de ningún tipo. La madre sentía una gran pena, no sabía cuál era el motivo de esa indiferencia de su hijo mayor y dejó pasar el tiempo. Los mayores esfuerzos de ella eran los de mantener a la familia unida, cosa que no veía posible. Simón no era igualmente considerado por todos los hermanos, siempre se le dejaba de lado a la hora de dar las opiniones. Se le seguía considerando un niño a pesar de que se había convertido en una persona adulta e inteligente, pero no era bien valorado. Su sinceridad, su lucha ante la injusticia, su indiferencia hacia el materialismo egoísta, le hacían ser diferente a sus hermanos, por lo que sus opiniones no eran bien consideradas. Cuando su madre murió, es cuando el hermano mayor empezó a dar señales de vida. Nadie supo nunca el motivo de su ausencia, pero Simón recordaba a su madre, preguntándose si ella tenía algo que ver con esa indiferencia.
Los hermanos medianos estaban muy unidos entre sí y vivían sólo pensando en que el centro de toda la familia estaba en ellos y los demás tenían que hacer y acatar todo lo que ellos decidían, cosa que también hizo que el resto de los hermanos sólo se centrasen en ellos y fuesen olvidándose de Simón.
Pasaron los años y Simón fue siendo olvidado por sus hermanos. Algunos venían de visita a ver a su padre ya anciano, pasaban delante de la casa de Simón, pero nunca iban a verle. El hermano empresario que había amasado una enorme fortuna, empezó a atravesar problemas económicos. Su mala administración y vida por encima de sus posibilidades habían hecho que toda su fortuna se dilapidase. El hermano mayor, sufrió una terrible enfermedad, de la que tuvo que ser sometido a varias operaciones.
Sin embargo Simón era muy querido en su trabajo y en todos los lugares que él frecuentaba. Tenía muchos amigos. Sus amigos y compañeros lo valoraban por su sinceridad, honradez, sentido de la justicia y honestidad, pero no era valorado por su familia. Pasó nuevamente el tiempo y todos los hermanos se olvidaron de Simón. El pasó de ser una persona alegre, feliz y optimista a convertirse en un hombre triste, pesimista y con baja autoestima. Esto le hizo caer en una terrible enfermedad...
La historia de Simón se parece a muchas historias. Hay personas que son queridas por todos menos por su propia familia. No tiene por qué haber un motivo aparente, pero nos hace pensar que el egoísmo y egocentrismo humano permite que sucedan estas cosas. Simón se sentía menospreciado por algunos de sus hermanos. Era su forma de ser quizás la que le hacía ser distinto a los demás. Cuando una persona no piensa como una mayoría o no actúa como un grupo de personas quiere que actúe es apartado. El grupo no es consciente del daño que están haciendo, pero lo están haciendo. Unos, por su indiferencia, otros por su afán de avaricia y otros porque quieren acaparar todo el centro de atención, a costa de los demás. Imaginaos que hubiese habido una gran fortuna que heredar de los padres, ¿qué hubiera sucedido con Simón?. En los eventos familiares, era sentado en una mesa aparte de sus hermanos. En las comidas, algunos de ellos, no le dirigían la palabra. ¿Era un complot colectivo para destruirle?. ¿Se había sentido alguno de ellos aludido cuando Simón defendía a su madre? ¿Consideraban que era un "rácano" porque teniendo más poder adquisitivo que algunos de sus hermanos, vivía con más humildad?. ¿Lo consideraban un "bicho raro" porque no llevaba ropa de marca ni usaba colonia de 100 E?. ¿O lo consideraban un impertinente cuando decía lo mal que se sentía ante tales desprecios?. No sé cómo termina la historia, porque la historia todavía sigue, pero sí que supe que todos los hermanos de Simón también empezaron a enfermar.
Todo el mundo debería mirar primero a su alrededor, después en su propio interior. Los errores que se puedan cometer en el pasado, quizás si los hubo en el caso de Simón, deben de ser comentados para aclarar las diferencias y luego ser olvidados. En esta historia, todos eran incapaces de comunicarse con Simón, sólo lo evitaban, como si fuese un garbanzo negro que molesta. Cuando hay falta de comunicación es porque las personas viven tan confundidas, que han entrado en un laberinto del que no saben salir. No quieren afrontar sus propias debilidades porque les hacen daño. Es mejor apartar al que trata de comunicarse, oír ciertas verdades hacen sentir mal. El mundo vive lleno de Simones y lleno de hermanos de Simón y qué vergúenza nos hace sentir que podemos cualquiera ser protagonista de tal historia.
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