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lunes, 21 de noviembre de 2011


DIAMANTES EN EL CIELO
Anclado a su recuerdo vives,
porque se marchó dejando estelas en tu corazón
que dejaron malheridas tus ilusiones.
Su barco zarpó a otro rumbo
erosionando tus emociones, tus alegrías.
Intentas arrancarle a tu soledad
el aire respirado en la triste estancia
donde dejó ausentes sus sentimientos.

No quiero que llores,
deja que tu vuelo remonte,
deja el llanto para cuando esté todo perdido.
Abre las puertas al mundo, que espera
minuto a minuto tu olvido
porque si crees que la vida te ganó la batalla,
grítale al viento y espera.
Espera que el tiempo borre lo que parece imborrable,
espera que la luna cante su canción meciéndote
entre sus brazos para matar tu soledad.

El cielo donde nacen tus sueños te está esperando.
No mires más al vacío de tu casa, abre tu ventana
y deja entrar la paloma mensajera que Dios te envía,
pero no llores más y sumérgete en las aguas
que durante siglos limpiaron las horas oscuras.
Te pareces a mi alma, que busca los presentimientos
de los días que vendrán, días de sol
y en tu silencio se agruparán las estrellas
formando diamantes en el cielo.

E.S.B.

2 comentarios:

Ann@ Genovés dijo...

Elena,

Todo en ti es un espejo… Un espejo en el que veo reflejada mi corazón, mi alma y mi cuerpo entero. Te preguntarás el por qué… Quizás, lo hayas adivinado con las palabras que te he puesto en el poema “Mi Ángel”.

Somos pocas las románticas que quedamos, pocas comparándonos con el cómputo total de la población mundial. Ese reducto al que tu yo y otros muchos pertenecemos, sentimos igual o parecido, y sufrimos de igual modo. Te comprendo.


Bss, Ann@ Genovés

Elena dijo...

Y qué incomprendidas somos Ana. Parecemos extraterrestres en este mundo tan terrenal.